Pasó el tiempo

Quizás definitivamente nunca lo entienda o quizás dejé de buscar una posible respuesta, pero la verdad es que dejé de esperar, tu sólo apareces cuando prefieras. Empecé a creer que es tu modus operandi, mientras menos lo espere más posibilidades hay de que estés, sin más, sin menos, con una palabra o algún gesto.

Si soy un poco más sincero, guardé literalmente muchos de aquellos sentimientos en algún lugar donde yo no puedo alcanzar. Y ahí están, en el cuasi olvido, sin más para decir, e incluso para sentir. Sin embargo, ahí están, renaciendo de vez en vez, cuando vos aparecés.

Hoy, después de todo me doy cuenta que aún queda mucho de lo mismo, de lo que guardo, de lo que le huyo. Y tal vez sea mera necedad mía seguir preguntándome si podré olvidar, si dejaré de tener esa constante incognita de saber cómo estás.

el cacho


Es como si ya lo hubiese vivido, pero esta vez totalmente diferente. Me convierto en el cacho y dentro de la extraña sensación de que falta algo más, estoy “conforme”, no quiero ni más, ni
menos, al menos por ahora. Porque la pasión siempre está, las ganas se avivan y pensarte es más frecuente.
Me ves como si quieras de todo conmigo y te dejas consentir. Me besas tímidamente y yo como un lobo hambriento, pero el experto (en este papel) no soy yo. Estás bien conmigo, olvidas el mundo como yo lo hago, y creo, que está de más. Basta que nadie lo sepa, sólo tú y yo, en este pequeño mundo que estamos empezando a construir, entre horas a escondidas, pero felices los dos.
No es cobardía, ni falta de coraje para enfrentar a quien sea, es disfrutar de lo anónimo, de lo
desconocido, de lo menos complejo que trae consigo una relación con título incluido. Tú haces lo tuyo, y yo lo mío, no me importa qué sea, ni espero que te importe.

Te recuerdo


“Noches hubo en que me creí tan seguro de poder olvidarla que voluntariamente la recordaba.”

-Jorge Luis Borges-

No importa qué tiempo ha pasado, ni mucho menos cuántas cosas han ocurrido desde entonces, lo cierto es que siempre termino buscando la manera de saber de ti, porque desde que sufrí por ti jamás he encontrado el alivio necesario para dejar de pensarte en alguna ocasión... Porque así es la vida, hay situaciones, personas, momentos, no sé, hay un algo que te cambia e inevitablemente terminas por no olvidar.
No importa qué me ha pasado, ni cuántas otras veces me he enamorado, pero desde ese "tu y yo" yo jamás logré ser el mismo, ni he logrado -del todo- amar como lo hice contigo; aunque hayan espacios vacíos y tu escepticismo le gane a todo lo que he escrito, lo que llevo acá conmigo ni yo he podido cambiar.

A veces le echo la culpa al tiempo y otras a las circunstancias... Porque creo que ambos nos encontramos cuando ninguno estaba "preparado", qué sé yo. Abundan las ocasiones en que el pasado me parece muy cercado, y es como si fuese ayer en que abría los ojos sólo para pensar en ti... Hay otras ocasiones -como las de hoy- en que me derrumbo y tu sólo estás en mis recuerdos, ya no hay nada más...

Tiendo a deprimirme y me ahogo en lágrimas cuando descubro el inexplicable vacío que vive en mi; porque tu recuerdo y aquella ilusión, han sido mi refugio, un lugar donde irónicamente he sufrido por mucho tiempo, pero donde a la vez, me siento seguro...

Cuando te echo de menos siempre te escribo, y a pesar de estar seco últimamente, siempre te imagino fumando mientras lees cualquier babosada que exista en mi blog..., con tu sonrisa pícara por saber que sigues acá...

Hoy es uno de esos momentos en el que te abrazo a lo lejos y me resguardo acá, donde tu sólo existes, y en donde realmente soy yo, sin fríos, ni soledades, sólo tu y yo...

Nada

Siempre dije que todos tenemos algo qué decir, por muy tonto, corto o sin sentido que parezca; ahora resulta que me siento cual vacío y seco, como su fuese una hoja en blanco, sin las palabras necesarias para describir aquello que me atormenta.

Hoy lo digo y lo confieso, estoy seco.

Avanzo y escribo, decido el camino...

Y ahora que no hay un alguien, que hay un manto grueso de soledad, me queda afrontar cualquier cosa que exista en mí. No sé qué sea pues siempre le huí, pero acá estoy, dispuesto y con las expectativas por los tobillos. Soy ese tipo de personas que siempre esquivó de alguna manera la llamada soledad; digamos que no nos llevamos bien, ni ahora ni nunca.

Y ahora que está mi soledad conmigo, el pasado no se queda tranquilo. Aquellos días se revuelven con nombres, momentos, canciones, sentimientos… Es como si algo me obligara a revivir lo que no superé pero sí oculté. Hice mal, pues no seguí las instrucciones del doctor, tan sólo me adelanté diez pasos más.

Y ahora que escribo sin un sentido específico, todo lo encuentro muy difuso, confuso, estúpido… ¿será que he perdido el placer de esperar el mañana?... Tal vez, pero mientras no estoy dispuesto a quedarme al lado del camino, a esperar una expectativa del universo o “del amor de mi vida”, no quiero sentarme y creer que volverás a aparecer, porque sé que no será así. No puedo.

Quiero un ritmo diferente, un paso más acelerado, otro aire, otro paisaje, pero más que nada, te quiero a ti, extraña a quien no conozco, aparece de una vez…

Me gusta vivir


Me gusta pensar que lo vivido hasta el momento, ha sido por un "algo" que estoy por vivir.
Me gusta abrir los ojos y recordar fugazmente, las veces que la vida me ha dejado sin respiración:
... Como la vez en que mi papá me dio la paliza de mi vida.
... Como la vez en que me drogué y no recordaba nada de mí.
... Como la vez en que me perdí, y ella me rescató.
... Como la vez en que la perdí, y yo me desgasté en llanto.
... Como la vez en que me encontré completamente solo, escribiendo para un alguien y fumando a la luz de la luna.
Me gusta creer que la vida me ha sorprendido suficientemente, tal vez por eso mi escepticismo no me permite sorprenderme.
Me gusta sentir algo nuevo, aunque con tanto caos, eso se haga cada vez más difícil.
Me gusta pensar(te) cada vez que te recuerdo.
Me gusta escribir, porque entre líneas se encuentra lo que deseo decir(te).
Me gusta esta vida, porque me ha permitido conocer el amor con distintos nombres.
Me gusta la música, ya que es ahí en donde me refugio en los momentos en que quiero volver atrás.
Me gusta saber que existes, porque así le doy cierto sentido a mis horas a solas.


"Benditos los que olvidan aunque tropiecen con la misma piedra"


Parece mentira, pero en otras oportunidades estaría escribiendo este post con la música más depresiva de mi Itunes y si, quizás pensándote más de lo "normal", como siempre, como desde el inicio de este blog; pero hoy no es así, y dirás que ya era hora, si, de acuerdo contigo, ya era hora.
Pero no es algo que me agrade del todo, pues está sucediendo algo que simplemente se me escapa de las manos.

Hoy me di cuenta que lo poquito que quedaba de ti en mi, se está esfumando, se desvanece entre mis dedos como un puñado de arena... Tal vez debería alegrarme un poco, pues eso significa que mis próximos amores no vivirán bajo tu sombra (así sea en secreto). Quiere decir que no seguiré viendo señales tuyas que realmente nunca me has enviado, y que dejaré de asociar todo lo que "se parezca a ti" contigo. En resumidas, quiere decir que cerré el ciclo, por lo cual, seré un nuevo yo, mucho mejor al que decidió -una vez- quedarse por siempre contigo.

¿Me entristece? mucho, pero ¿qué le hacemos? la verdad, es que no hay remedio ni receta que actúe contra el tiempo.
Se me olvidó un trozo de ti, y hoy me he dado cuenta; fue bonito saberme alguien distinto, alguien que ya no tiene nada qué ver contigo, ni aunque quisiera... Tal vez no sólo fue el tiempo, sino el silencio y la fría distancia, pero sucedió...

Sin embargo, siempre estarás en mi historia..., pues ¿cómo no contar el capítulo más importante de mi vida -hasta ahora-? imposible niña. Estás pero a la vez no. Creo que funcionó lo de la otra vez, eso de tirar la toalla y dejarte ir, porque terminaste pidiéndome eso entre dientes, y posiblemente, llevabas por mi culpa esa mochila en tus hombros. Yo espero que entiendas la metáfora.

Hoy me quedo con lo poquito que -aún- tengo de ti, recuerdos vagos y vacíos de vez en cuanto aparecen cerca de mi, y la verdad, entre tanta soledad, no me vienen tan mal. Dudo que me leas, pero si lo haces, quiero que sepas que ha sido bueno recordarte, con mayor o menor intensidad, en silencio o libremente, pero más allá de la aguda nostalgia, me gusta acariciar lo que una vez tuve y que ahora sólo mantengo en fugaces imágenes.

Desde acá, muchas felicidades... [tu entiendes].

Tú lees porque piensas que te escribo. Eso es algo entendible.
Yo escribo porque pienso que me lees. Y eso es algo terrible.

Cae el Sol



Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección.- Ernesto Sábato.

Ha pasado mucho tiempo, y la verdad, no sé cuánto. Tan sólo tengo claro que mis letras se secaron al igual que yo mismo. No sé cómo describirlo, ni tampoco voy a intentarlo, porque las ganas no están, y la realidad es que, ni yo lo estoy.
He de confesar que estuve a punto de borrar este sitio, sin motivo alguno más que el increíble abandono en el que lo sumergí, pero acá ando, tratando de reconectarme con la gente que ansiosamente me ha escrito de vez en cuando, con la gente con quien me entiendo, y sí, tal vez, para que tu vuelvas a leerme...

Desde que empezó este año hasta el momento, las cosas han sido un poco "extrañas"... Me ha sucedido de todo un poco, pero en cuanto a mi, definitivamente ha habido un gran cambio; no sé cómo llamarle, pero dejé de ser ese muchachito emocional, dejé de guiarme por las emociones, cosa que a veces me deprime, y otras tan sólo me da calma...
Ahora que estoy solo todo es distinto, no ando buscando a nadie, mucho menos del pasado... Sin embargo, últimamente he estado bastante nostálgico, te recuerdo y como siempre se me pone de cabeza el mundo ¿cuánto tiempo ya ha pasado? Todo pasó tan rápido...., y yo sigo sintiendo esta tristeza, sigo preguntándome por ti, recordando cosas que me alegran el día. Sé que no es vida nutrirme del pasado, pero la verdad siento que no tengo nada más que pura inercia...

De mi última relación no tengo mucho por decir, dejé de pensar en los porqués, las cosas que sucedieron quizás debían ser así, y siempre le dije que no estaba para retener a nadie. No sé si fue lo mejor para ambos, pero si me consta que al menos para ella lo fue. La nostalgia la he fraguado muy bien, decidí dejar de buscar pistas, señales o algo que me indique que sigo "ahí", pero es destructivo, tóxico... Y duele, aún duele...

Dejé de guardar rencores, miedos e ilusiones..., tal como dije, sólo mantengo conmigo aquello que nunca se fue a pesar de haber amado a otra persona..., lo sigo guardando porque irónicamente es lo único que me conecta con mi yo anterior, es lo único que conservo de lo que fui, de lo que realmente fue Diego. Al pensar en esto me es inevitable no entristecer, pero bueno, dicen que "la vida sigue", y que no hay otra opción más que esa.

Admito que extraño amar y que amen... Extraño pensar en alguien 24/7 y hasta enojarme por tontos celos. Extraño al mundo pero compartido, sabe mejor, se ve mejor, se siente mejor... Pero por lo pronto estoy solo, y tampoco encajo con alguien... Disfruto mi soledad, pero a la vez duele no tener a nadie... Tarde o temprano lo debía vivir, lo sabía, se veía venir..., pues le huí tanto que en cualquier momento me iba a alcanzar, no?....

Hoy cae el Sol, es como el anochecer, veo cómo se va ese lindo día... Una manera muy cursi de decir que estoy en plena oscuridad, y bueno, ustedes entienden. Hasta el momento puedo contarles eso, no sé cuándo vuelva a escribir... Gracias a todos los que me han escrito por cuanta red social me encuentran, creo que les he devuelto la respuesta cuanto antes.


Bitácora.

Enciendo a panchita (mi laptop).

Leo los cientos de correos que llevan tiempo estancados en mi cuenta Gmail.

Ojeo uno que otro blog, sólo para no perder la costumbre. Y no comento, porque ya me dejé de eso.

Abro feibu, sólo porque esperaba par de mensajes. Uno de ellos cautivador, desde España. Y el otro, ya me lo supuse, más de lo mismo, delete.

Cierro todo, y enciendo un cigarrillo, de esos que son medio afeminados, no sé cómo vino a parar entre mis cosas, tal vez es de esa chica…, esa chica con quien amanezco de vez en cuando.

Y pienso.

Es una lástima que a veces las personas tomen ciertas decisiones de acuerdo a lo que le dice (o impone) la pareja. No digo una lástima, digo una idiotez. ¿Es que acaso no tienen sentido de razonamiento para que elijan ustedes mismos?

Escribo este post, nada extraordinario, contiene rabia acumulada.

Y sigo pensando.

Que hay situaciones en donde es más fácil echar la culpa, pero ¿qué hay de ti?, ¿será que olvidaste los daños que tu también hiciste?, ¿será que te crees que el resto no sufrió?, tal vez, sólo tal vez, deberías dejar de creerte el ombligo del mundo, ¿por qué?, porque no lo sos. Y mientras pierdes a la misma gente que una vez perdiste.

Termino mi cigarro, y como el humo, también mis letras.

Por acá todo bien ¿y ustedes?

Donde quieran que estén


Nada, borré una página, porque sólo balbucié cómo la nostalgia y la soledad me hacen recordar a la gente que quise y que ya no están. Todo queda mejor en pocas líneas.

Los extraño.

La extraño.

Me extraño.

Amigos, amantes, novias y demás.