
“Noches hubo en que me creí tan seguro de poder olvidarla que voluntariamente la recordaba.”
-Jorge Luis Borges-

“Noches hubo en que me creí tan seguro de poder olvidarla que voluntariamente la recordaba.”
-Jorge Luis Borges-

Y ahora que no hay un alguien, que hay un manto grueso de soledad, me queda afrontar cualquier cosa que exista en mí. No sé qué sea pues siempre le huí, pero acá estoy, dispuesto y con las expectativas por los tobillos. Soy ese tipo de personas que siempre esquivó de alguna manera la llamada soledad; digamos que no nos llevamos bien, ni ahora ni nunca.
Y ahora que está mi soledad conmigo, el pasado no se queda tranquilo. Aquellos días se revuelven con nombres, momentos, canciones, sentimientos… Es como si algo me obligara a revivir lo que no superé pero sí oculté. Hice mal, pues no seguí las instrucciones del doctor, tan sólo me adelanté diez pasos más.
Y ahora que escribo sin un sentido específico, todo lo encuentro muy difuso, confuso, estúpido… ¿será que he perdido el placer de esperar el mañana?... Tal vez, pero mientras no estoy dispuesto a quedarme al lado del camino, a esperar una expectativa del universo o “del amor de mi vida”, no quiero sentarme y creer que volverás a aparecer, porque sé que no será así. No puedo.
Quiero un ritmo diferente, un paso más acelerado, otro aire, otro paisaje, pero más que nada, te quiero a ti, extraña a quien no conozco, aparece de una vez…



Enciendo a panchita (mi laptop).
Leo los cientos de correos que llevan tiempo estancados en mi cuenta Gmail.
Ojeo uno que otro blog, sólo para no perder la costumbre. Y no comento, porque ya me dejé de eso.
Abro feibu, sólo porque esperaba par de mensajes. Uno de ellos cautivador, desde España. Y el otro, ya me lo supuse, más de lo mismo, delete.
Cierro todo, y enciendo un cigarrillo, de esos que son medio afeminados, no sé cómo vino a parar entre mis cosas, tal vez es de esa chica…, esa chica con quien amanezco de vez en cuando.
Y pienso.
Es una lástima que a veces las personas tomen ciertas decisiones de acuerdo a lo que le dice (o impone) la pareja. No digo una lástima, digo una idiotez. ¿Es que acaso no tienen sentido de razonamiento para que elijan ustedes mismos?
Escribo este post, nada extraordinario, contiene rabia acumulada.
Y sigo pensando.
Que hay situaciones en donde es más fácil echar la culpa, pero ¿qué hay de ti?, ¿será que olvidaste los daños que tu también hiciste?, ¿será que te crees que el resto no sufrió?, tal vez, sólo tal vez, deberías dejar de creerte el ombligo del mundo, ¿por qué?, porque no lo sos. Y mientras pierdes a la misma gente que una vez perdiste.
Termino mi cigarro, y como el humo, también mis letras.
Por acá todo bien ¿y ustedes?

Ha pasado el tiempo desde que escribí mi último post. Hoy siento nostalgia, no tristeza, sino nostalgia por la vida, o mejor dicho, por la gente que pasó por mi vida y que ahora simplemente no está. Siempre me ha sido difícil asimilarlo, y me digo “hey, listo, supéralo y sigue con tu camino”, pero no sé, hay una falla de fabrica en mi que no me permite hacerlo tan fácil, quizás mi naturaleza es ser complejo, y claro, no lo disfruto porque al final sufro tres veces más que el resto. No es justo.
Hoy volví a recordar a la persona por la cual abrí este blog, y no entristecí, sino más bien le recordé con alegría, una de esas alegrías que tienen un ligero toque de nostalgia…, primero por no saber de ella hace tiempo, porque nos alejamos y porque sí, era necesario, ya pasó ¿no?... Y segundo porque me gustaría retroceder el tiempo para volver a sentirme como en esos momentos en los que no importaba nada más sino nuestras risas, sí, era fantástico, lo recuerdo con suma alegría.
Sucede que he pensado en que hay personas esenciales en tu vida, y con esto no quiero decir que estén a tu lado. Hay gente que redefinen tu vida, tu personalidad, tus decisiones y hasta la manera en que piensas. Hay gente que aunque se vayan, siempre están, en las señales, en los recuerdos, en los aprendizajes, en el pasado…, sí, en el pasado, al fin y al cabo, el pasado es parte del presente, según Saramago.
Quizás hoy me dieron ganas de decirle a esa persona que la extraño, que la adoro, que siempre pienso en ella, y sobre todo, que espero esté bien… Me muerdo los dedos para no escribirle, me digo “ten dignidad, que si no te ha buscado es porque simplemente no quiere”, me repito “ella está bien, ella si te necesitara sólo tendría que escribirte”, y sé que todo está bien, trato de ser positivo y menos sobreprotector. Supongo que son cosas normales cuando alguien te importa, son cosas que pasarán inclusive cuando le has dejado ir de tu vida, inclusive cuando ya superaste esa relación. Espero no equivocarme.
“Avanzo y escribo, decido el camino…, las ganas que quedan se marchan con vos…”

"Creo que te hice tan mía..., que por un instante te olvidé"
-Gustavo Cerati-
Todo camino tiene un principio, y yo honestamente, no sabía por dónde comenzar; por supuesto, lo más sabio era cerrando aquellos capítulos del pasado.
Hoy desperté con una sensación de libertad, no sabía qué era hasta que me tropecé con ciertos recuerdos, nunca estuve tan sobrio con en éste momento, ni tan consciente de la nostalgia que siempre estará en mi cada vez que toque ese tema. "Cerremos el capítulo" -me dije-, dándome cuenta que la tormenta había desaparecido, que ya no estaba engañándome, ni dejando ese comodín para cuando le extrañara.
La vida es así, un día, sin saber cuándo, pasas la página, sin más ni menos.
Quizás hoy estoy más escéptico que antes, o tal vez sean éste frío inmamable, pero lo cierto es que hoy entendí que en verdad todo pasa, que nada es eterno como uno suele imaginar...., que si, siempre estarás en mi, serás parte de mi, estarás en mi mente, ¿para que lo niego?, pero ya hace tiempo te dejé ir, no te avisé, ni a mí mismo, sólo te solté como había prometido no hacerlo.
He caminado lo suficiente por el mismo camino, pero creo que no le había puesto un inicio. Me siento bien, nostálgico, pero bien, nada de qué preocuparse, las cosas pasan por algo, el destino existe por algo, la vida te pone obstáculos por algo, no quiero sonar a que me estoy auto-convenciendo, simplemente hoy soy alguien diferente.
Ya pasó, nos quisimos, me dejaste, te quise, nos alejamos, te dejé ir, y ahora somos dos extraños que están bien por caminos separados; esa es la historia de todos los individuos que cierta vez se tropiezan.
¿Y ahora? no lo sé, "ahí vamos"
:)