...Y no sé cómo explicar mi manía de aferrarme a las cosas, por muy simples que sean se me hace difícil botar algo que me regalaron..., mucho más complicado es dejar ir a una persona que ha tenido mis sentimientos. Quizás nunca aprenda esa técnica, y posiblemente siga auto lastimándome por aferrarme a fantasmas, a hechos que ya no son, a sueños que rebusco en el baúl del olvido en mi mente. Tal vez esa maña sea la mejor (¿) de autocastigo, pero el vacío queda, y es de ese tipo, el que duele de tanto aire que hay adentro.
Ayer me sucedió algo raro, y es que mientras paseaba a Gino, me dio un ataque de ansiedad, de añoranza, caí en ese estado de coma mental por estar recordando, tropezándome con cada cosa que me hacía alucinar, no dejaba de preguntarme si era alguna señal, supongo que no, admito que soy demasiado iluso y mi mente/corazón me juega cada bromita; hoy me entristezco por la felicidad de esa persona, tal vez sabe quién es (o no), pero supongo que alguno de los dos tenía que lograr al menos un poquito de luz y aunque mis ojos decidieron llorar, igual y contradictoriamente, siento alegría de alguna manera por ella. Hace un tanto dejé de decir ciertas cosas, hasta a mi mismo, no es que "no valga la pena", sino que ya carecían de sentido (pero no para mi) igual cuando tengo oportunidad, de escaparme de "mi" las pronuncio sin ninguna culpa, con esa misma intensidad desde la primera vez.
Hoy tengo esa sensación incómoda cuando se extraña a alguien, no logro concentrarme ni siquiera en mi mismo; no dejo de preguntarme si alguien sentirá algo así por mi, pensar que no, me da más frío, el visualizarme solo me destruye y realmente tengo un enorme don para lastimarme, no sé por qué..., como si no tuviese también el derecho a ser feliz, a sonreír y amar con cada poro de mi piel..., como si la idea de ser feliz extrañamente me espanta y me regreso a esa ligera "seguridad" de estar triste en el pasado lejano..., como si le temiera a volver a sentir plenamente...
...Pero en este momento, a pesar de lo tanto que añoro, desearía cerrar esa puerta de un trancazo, con llave y lanzarla al olvido..., lo intento y no he dejado de hacer una y otra vez, más sin embargo, termino buscando un cerrajero y aprendiendome a endurecer. No sé si me explico...
Ayer me sucedió algo raro, y es que mientras paseaba a Gino, me dio un ataque de ansiedad, de añoranza, caí en ese estado de coma mental por estar recordando, tropezándome con cada cosa que me hacía alucinar, no dejaba de preguntarme si era alguna señal, supongo que no, admito que soy demasiado iluso y mi mente/corazón me juega cada bromita; hoy me entristezco por la felicidad de esa persona, tal vez sabe quién es (o no), pero supongo que alguno de los dos tenía que lograr al menos un poquito de luz y aunque mis ojos decidieron llorar, igual y contradictoriamente, siento alegría de alguna manera por ella. Hace un tanto dejé de decir ciertas cosas, hasta a mi mismo, no es que "no valga la pena", sino que ya carecían de sentido (pero no para mi) igual cuando tengo oportunidad, de escaparme de "mi" las pronuncio sin ninguna culpa, con esa misma intensidad desde la primera vez.
Hoy tengo esa sensación incómoda cuando se extraña a alguien, no logro concentrarme ni siquiera en mi mismo; no dejo de preguntarme si alguien sentirá algo así por mi, pensar que no, me da más frío, el visualizarme solo me destruye y realmente tengo un enorme don para lastimarme, no sé por qué..., como si no tuviese también el derecho a ser feliz, a sonreír y amar con cada poro de mi piel..., como si la idea de ser feliz extrañamente me espanta y me regreso a esa ligera "seguridad" de estar triste en el pasado lejano..., como si le temiera a volver a sentir plenamente...
...Pero en este momento, a pesar de lo tanto que añoro, desearía cerrar esa puerta de un trancazo, con llave y lanzarla al olvido..., lo intento y no he dejado de hacer una y otra vez, más sin embargo, termino buscando un cerrajero y aprendiendome a endurecer. No sé si me explico...
...hay algo oculto en cada sensación.














