New day for you

"...Porque gracias a vos he descubierto,
(dirás que ya era hora y con razón),
que el amor es una bahía linda y generosa,
que se ilumina y se oscurece, según venga la vida,
una bahía donde los barcos llegan y se van,
llegan con pájaros y augurios,
y se van con sirenas y nubarrones.
Una bahía linda y generosa,
Donde los barcos llegan y se van
Pero vos..., por favor...
No te vayas."
Mario Benedetti
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Hace un tiempo (ya ni recuerdo cuándo), alguien me dijo que el tiempo pasaría, y que definitivamente iba a darme cuenta de lo cierto que era toda esa montaña de consejos. Por supuesto que esas palabras siempre me parecían trilladas, no dejaba de pensar cómo podían creer o saber mínimamente lo que estaba sintiendo o sufriendo..., debo admitir que muchas veces ignoré a las personas que intentaron ayudarme. Pero ocurrió algo que jamás pensé que iba a suceder: Realmente, pasó el tiempo.

Y no sólo eso, me fui recuperando poco a poco, fragmento a fragmento, quizás no del mismo modo en que era antes, pero posiblemente en una mejor versión, tal vez más golpeado y cansado, pero cambiado, diferente y queriendo continuar con esta batalla día a día. Ya pasó un año desde aquella vez que me hundí en depresión, desde esos momentos en que me pasaba días en cama llorando, extrañando: no sé si a ella, lo nuestro o simplemente a mi..., por fin las agujas del reloj estaban a mi favor y puedo decir, que no me opuse a ello. Sí me tropecé con la misma piedra cientos de veces, y quizás siga haciéndolo, pero acá estoy, enterito, no me morí de depresión como mucho sentí.

Así mismo, fui abriendo mi corazón, intenté volver a creer en el amor, por supuesto que fracasé, estaba muy amarrado a mi pasado. Pero un día cualquier apareció quien menos imaginé, y me tendió la mano, siempre estuvo "ahí" pero jamás la había visto con atención. Hoy, mi presente, mis días, es ELLA. Porque sí, admito oficialmente que estoy enamorado, seguro de que siempre podremos superar cualquier obstáculo, por mucho que nos hundamos en depresión y desconsuelo; y además confirmo aquello que no sé quién me dijo : "A veces el no tener las cosas que deseas es un maravilloso golpe de suerte", no saben cuánto me alegra no haber tenido lo que quería para ese entonces, porque la vida me premió poniéndomela en mi camino.

Espero que para muchos sirva de consuelo, para otros que recuerden que siempre hay una esperanza...

PD: Dedicado a mi "ELLA", gracias por estar, por brindarme la aguja y el hilo que desde un inicio me sirvieron: TE AMO!

Mi miedo por las carteras femeninas :(


Sin mentirles toda mi vida he tenido un ultra misterio por algo que las mujeres tienen a diario, su cartera. Me parece increíble que un bolsito de unos cuantos centímetros tengan la capacidad para almacenar todo tipo de peroles, cosas que uno mismo ni piensa.

Recuerdo que una vez, mi hermana tenía una carterota, que a mi parecer era re femenina, la cuestión se puso heavy, cuando llegamos al sitio al que íbamos y me dijo tiernamente “debo alistarme”, yo me quedé quietecito observándola, creyendo que no duraría mucho, pero me equivoqué, más bien me dejó asombrado todas las cosas que sacaba de aquella cartera: que si secador, aguja e hilo para un botón, otro par de medias, desodorante, perfume, el otro bolsito de maquillaje con 837983473894 pinturas y pa’ rematar, una plancha. Me pregunto qué carajos hacía con un secador y una plancha en el bolso!!!

Siempre consideré a mi hermana “rara” por eso, pero casualmente, al comentarle el caso a mis amigas, el “raro” he sido yo -.-, así mismo!, ellas me han respondido que no es nada, a veces se llevan el placard entero en la cartera. Qué necesidad hay de eso!!! Las mujeres si que son extrañas, yo que me quejo cuando mi cartera está abarrotada por miles de facturitas y papelitos, cosas que hace que mi nalga derecha se vea más grande (¿)

En fin, lo cierto es que, de verdad las mujeres son todas unas grosas, guerreras, sólo ellas pueden esforzarse tanto para lucir lindas y arregladas, ja! Y yo que me quejo porque tengo que afeitarme!, eso sí, no me pidan que meta la mano en su bolso porque siempre pienso que me morderá un cocodrilo -.- y no lo digo en joda eh!

Te amo y te odio


No sé para la mayoría, pero para mí, la frase "te odio", tiene una carga demasiado fuerte y sin lugar a dudas, me ha dejado heridas tan ondas como inolvidables. Quizás estoy exagerando, tal vez mi concepto al respecto es más serio que para esas personas que me lo han confesado, la cuestión es que, increíblemente han sido las mujeres que más he amado, quienes me lo han dicho, con o sin razón ha estado presente esa frase en mi historial amoroso.
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Traté de ser comprensivo al respecto, tal vez la situación, ese momento, aquella situación de estar al borde de los peores sentimientos, las habían llevado a decirme eso, por impulso? con corazón? no lo sé..., pero nunca pude borrar el "te odio" con el "te amo" minutos luego. Por ello no he dejado de preguntarme por qué debe existir esa contradicción, por qué tiene que estar en el amor la partícula de odio, tal como dicen Neruda en este poema "de dos modos es la vida", siempre estará presente esa contra parte, es decir, en la felicidad habrá tristeza, en el frío una pizca de calor y así sucesivamente..., lo que no asimilo, es la presencia del odio en el amor, para qué? por qué?

Adiós Mario

Le decimos adiós por ahora (porque siempre lo encontraremos entre líneas), pero siempre quedará con nosotros y en quienes apreciamos su manera tan sutil, exacta y apasionante, de derramar cada sentimiento de la forma más cautivante que nos haya tocado; su legado, sus letras, sus memorias e historias. A ti, a uno de mis ídolos, desde mi rincón espero que descanses en paz.


"...A la tristeza no hay quien la despoje
es transparente como un rayo de luna
fiel a determinadas alegrías.

Nacemos tristes y morimos tristes
pero en el entretiempo amamos cuerpos
cuya triste belleza es un milagro..."

Mario Benedetti
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PD: Rindámosle honor a este genio, comenten incluyendo alguna de sus frases o simplemente el poema que más les haya tocado

De finales, finales felices y la vida misma by Café (con tostadas)


Podría empezar con una frase de canción trilladísima, podría recurrir a un consejo interesantísimo de mi tía. Podría echarle mano a muchos recursos literarios más o menos atinados pero, sinceramente, no le veo el sentido. ¿Cuál es la manera válida de empezar algo que se va a terminar? ¿Qué línea de texto es la más indicada para comenzar a hablar sobre los finales?

Resulta que no hay. Sucede que convivir cada segundo con la idea de finito nos complica. Como especie, digo. A los seres humanos nos duele la in-eternidad de las cosas. Estamos permanentemente buscando alguna manera de extender, prolongar, hacer perdurar. Las situaciones, las emociones, las relaciones, la vida misma nos desestabiliza cada día con la sombra del final.

Entonces buscamos consuelo. De alguna manera procuramos reconciliarnos, intentamos llegar a un acuerdo, proponemos un trato implícito. Yo me banco los finales a cambio de que sean felices. Más o menos ese sería el enunciado. Y ahí aparecen, a lo largo y a lo ancho del mundo y de la historia, cantidades innombrables de historias que terminan en un banquete de perdices.

Abandonamos las carilinas, dejamos los dramas y nos abocamos, con mayor o menor convicción, más o menos conscientes, a la búsqueda de ese final feliz que la vida nos está debiendo. Nos soñamos príncipes y princesas, nos cansamos de los sapos y las hermanastras, nos asqueamos de las rupturas y los hastíos. Confiamos, compramos, creemos que para cada roto hay un descosido.

Sí, estoy hablando de romance, estoy hablando de parejas, estoy hablando de amor o desamor. No tengo el temple para escribir de finales más definitivos, de ausencias insalvables. Estoy hablando, decía, de cuentos de hada o, en realidad, de la inexistencia de ellos.

Yo soy la menor de 4 hermanos. Un par de años antes que yo había nacido mi hermana, una de las personas más críticas que conozco. Desde chica, cada cuento, cada dibujito, cada final con boda disparaba una secuela relatada por ella, por mi hermana. Así, Cenicienta y el príncipe se hartaban el uno del otro, Romeo y Julieta terminaban en divorcio y la mujer bonita se asqueaba de las ridiculeces de su galán. Puede parecer una atrocidad, en realidad creo que fue un buen ejercicio.

Si no tiene solución no es un problema, dijo mi tía. Entonces, los finales no deberían ser un problema, sino una parte más de cada una de las cosas. Si cada final es un nuevo comienzo, si todo concluye al fin, si la vida y todo lo que la compone es finito, si cada historia termina eventualmente...

quizás nos iría mejor si aprendiésemos que los finales de comedias románticas son, sencillamente, el principio de una historia.
Café (con tostadas): Desayunos en pantuflas

Mi concepto hippie del amor by Capitana del Espacio


El final del amor no siempre está relacionado con el final de una relación, pero parece que no todos lo pueden comprender. Durante años esta premisa resonó en mi cabeza pero sobre todo en mi corazón, ¿por qué si para mi era tan fácil entender que no podía dejar de amarlo de un día para el otro, no lo era así para el resto de las personas?

“Hace meses que te separaste, no tiene sentido seguir pensando en él”; “¿No te parece que ya pasó tiempo suficiente, qué tenés que dar vuelta la página, guardar tus recuerdos en un cajón y seguir camino?”. No, no me parece o sí, pero no puedo y después de todo, ¿quién marca el tiempo exacto en el que debo dejar de llorarlo si fue la persona que más amé en mi vida? ¿Y si eso no me sucede nunca, si tengo un concepto hippie del amor que me separa de todos ustedes?

Así fue como un día descubrí que era diferente; que mis tiempos eran distintos y que sobre todo, tenía una sensibilidad especial para el amor. Si amé a una persona, si soñé una y mil veces una vida entera juntos, sería incapaz de sacarlo de mi corazón por más esfuerzos que hiciese porque en mi mundo personal, ése que construí con lágrimas, golpes y algunas sonrisas, esa no era una premisa posible. De la cabeza puede ser pero del corazón jamás… Además, ¿sería justo que eso suceda si le prometí amarlo para siempre?

Nunca, nunca jamás me podría olvidar de su sonrisa; de sus ojitos color miel cuando me miraba fijo y me decía lo mucho que me amaba; de esos abrazos eternos que no quería que terminasen nunca; de las noches de vino tinto y confesiones; de las horas de mate y ruta que nos hacían realmente felices; de los fines de semana de encierro absoluto; de aquella forma tan particular de quitarme el pelo de la cara mientras le hablaba de cosas que no le interesaban en lo más mínimo; de su “gorda”, “vaca” o “chancho” para demostrarme cariño; de esas corridas alrededor de la mesa que culminaban en una lucha de cosquillas; de su presencia incondicional esté donde esté y de tantas otras cosas más que compartimos durante años y que nos formaron como pareja.

Pero sobre todo nunca me podría olvidar de él, la persona que me hizo crecer de golpe aquella vez que me sorprendió con un “te amo, sé que me voy a arrepentir pero no puedo seguir” y me sumergió en la peor de las oscuridades. El mismo tipo que me hizo descubrir que no tenía tope a la hora de sentir, que aceleró los latidos de mi corazón, que me hizo fantasear con una familia incluso teniendo presente desde el primer día que no lo lograríamos. Ese mismo al que le di varias revanchas y le dediqué momentos, lágrimas, sueños, pesadillas, nostalgias, angustias y letras.

Calculo que se puede, calculo que muchos lo han logrado… yo no puedo, me niego.
Lo amo demasiado para olvidarlo.
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P.D.: Este post está basado en sentimientos sueltos que me acompañaron por años. Es tristísimo pero por suerte lo he podido superar y ahora soy muy feliz junto a otra persona, algo que no imaginaba ni en mis sueños más alentadores, así que quiero dejar mi cuota de esperanza: se puede.

Pasaje a la felicidad by Blonda

Todo lo que nos ocurre termina convirtiéndose en recuerdo.
Nada dura para siempre, ni lo bueno, ni lo malo, pero muchas veces la tristeza parece ser interminable. Se acomoda en un rincón de nuestra vida, se recuesta sobre nuestro lagrimal y estira sus piernas en la inmensidad de la inercia que nos rodea. Parece dejarnos sin escapatoria, a oscuras y con la garganta anudada, en un mundo gris dónde no pasan las horas.

Todo se detiene de pronto, en ese momento, impreciso, inexacto, en que aquello que creíamos maravilloso, deja de serlo.

Misteriosamente, un día dejamos de amar.
No sabemos cuándo, ni cómo sucedió, sólo sabemos que lo único real que nos une a ese otro es la certeza de que la emoción que antes nos provocaba se esfumó entre la rutina de un domingo de invierno y la lista del supermercado.
No hay un instante concreto en que se termina el amor, ni una hora, ni una fecha que pueda marcarse en el calendario. Sucede, como la lluvia o el viento.

Sorprendentemente, un día dejamos de soñar.
Nos volvemos incrédulos y escépticos y desechamos los colores de la imaginación. Adoptamos la quietud de lo cotidiano, sin sobresaltos ni desafíos. Comenzamos a conformarnos, a aceptar lo inaceptable, a creer que lo poco es lo justo, y que lo bueno es para otros.

Un día, azaroso y traicionero, elegimos el camino equivocado. Una senda asfaltada y sin curvas, pero angosta y poco iluminada, que recién después de andar nos damos cuenta que no conduce a ningún lado. Transitamos con nuestro equipaje a cuestas, en busca de un paraje que el paisaje nos niega, en la espera de un remolque que nunca aparece.

Nos insertamos en un negativo, a vivir en el marco de una historieta en blanco y negro, con olor a tinta y sabor a soledad, sin saber cómo escapar.
No hay príncipes azules, ni verdes, ni violetas. No hay pócimas que nos inviten a soñar, ni inyecciones de alegría. Tan sólo nuestro personaje, el equipaje y un par de monedas que al arrojarlas al aire caen siempre del lado de la pena.

Y así como no sabemos en que momento nos convertimos en una alcancía de la nostalgia, un día cualquiera la suerte cambia. Pequeños colores nos tiñen las yemas de los dedos, una pluma cae justo sobre nuestra nariz, una palabra de amor se recorta en el aire. El domingo deja de ser sinónimo de melancolía, la música vuelve a levantar nuestros pies del suelo, y el equipaje de mano ya no pesa como antes.

Desandamos lo andado, con prisa y sin miedo, sabiendo que en algún momento nos sorprenderá un nuevo camino que nos conduzca a ese lugar al que siempre quisimos llegar. El asfalto se transforma en tierra, y la tierra en verde pasto y un enorme jacarandá.

A lo lejos, se oye el ruido del tren que está entrando en la estación. Aceleramos el paso y los latidos, para poder alcanzarlo.
Sacamos de nuestro bolsillo un par de monedas y se las ofrecemos al boletero.

- Un pasaje a la felicidad, por favor.

- ¿Ida y vuelta? - nos pregunta

- De ida nada más.

Subimos al tren, y elegimos un asiento junto a la ventanilla.
Hay olor a ilusión en los vagones y butacas tapizadas del color de nuestra risa.
El destino se sienta a nuestro lado, con ganas de compartir ese viaje regalándonos anécdotas.

Es entonces cuando nos habla por primera vez:

- ¿Tenés una moneda?

- ¿Es para un truco de magia?

- Algo así…

Le entregamos la única moneda que queda en nuestro bolsillo, y lo miramos con ansias, a la espera de ese mágico truco que puede cambiar nuestro futuro.

- ¿Estás lista? – pregunta

- Sí.

La toma con su mano derecha, y la suelta con fuerza, mientras nos mira a los ojos.

- ¿Cara o ceca? ¿Tristeza o felicidad?

Y la moneda comienza a girar en el aire.
Blonda - Crónicas de una soltería anunciada

Resultados finales

Oficialmente finalizan las votaciones y el concurso. Debo agradecerle a todos los que se atrevieron a concursar, los que votaron, hicieron trampa (no se crean, yo no me caigo de la mata), los que trataron de sobornarme y hasta aquellos que se tomaron la tarea de romperme las pelotas de cualquier modo posible, quedé muy satisfecho por la receptividad del concurso, que tenía como fin motivarlos a escribir nuevamente, lo importante acá no son las posiciones o votos, sino que cada quien fuese construyendo en su mente el texto y así publicarlo eventualmente en su blog. De una vez les informo que para quienes estén realmente interesados pues escriban sus textos y con todo el gusto, avisaré en mi blog, con este concurso pude ver que realmente NO saben seguir instrucciones ustedes rompe pelotas, sino que, aún hay cierto interés en el mundo bloggeril (?), muchos podrían llegar a nuevos blogs, a esos nuevos textos de diferentes tópicos mediante mi blog que ahora gracias al concurso está full de gente y activa por lo de este concurso

Espero se animen a escribir los textos de los títulos para que no se muera esa idea, ya dicho esto diré los resultados oficiales, sólo pondré las 10 primeras posiciones:

1. "Pasaje a la felicidad" - Blonda (99 VOTOS)
2. "Mi concepto hippie del amor" - Capitana del Espacio (72 VOTOS)
3. “Todo hombre tiene una batalla que pelear, una aventura que vivir y una princesa que rescatar.” - P. Vargas (71 VOTOS)
4. "Cómo llegué a los 50..." – Ely (45 VOTOS)
5. “De finales, finales felices y la vida misma” - Café con tostadas (28 VOTOS)

6. “Cosas que nunca dije…” - Muñeca Pepona (23 VOTOS)
7. "Nena... me llamo Germán te dije" - Cameron West (18 VOTOS)
8. “¿Quién dijo que tenía que ser normal?” – Maracucha (15 VOTOS)
9. "Traficante de muertos en banca rota." – Walter Diego (13 VOTOS)
10. “Un enano debajo de mi cama” -.::anita::.- (12 VOTOS)

Aclaro que la mayoría tuvieron al menos dos votos y que son ganadores nada más por el hecho de participar y haberse tomado la molestia de hacerse su respectiva publicidad. A estos 10 primeros puestos pido que me escriban cuando puedan, ya que publicaré sus textos en mi blog (estoy re interesado). Una vez más gracias a todos y espero que de verdad se animen a seguir escribiendo.
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PD: Ya se terminó el concurso gente, dejen de enviar emails o se emocionaron? (-.-), no sé si habrá una segunda parte del concurso (espero que sí) pero dejen de romper pelotas coño! vayan a comprar tapabocas o busquen otro oficio...
PD2: No sólo esas 10 persona pueden contactarse conmigo, sino el resto que concursó, ya que hay gente interesada en leer sus títulos. Hagan caso!
PD3: No es obligatorio que escriban, excepto los tres primeros lugares. Sí me gustaría que le resto lo hiciera. Para Ely y Café (con tostadas), también les pido que se animen a escribir para publicarlas en mi blog. ahhh y tomense el tiempo necesario.

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HE DICHO!