Maktub: Todo está escrito


Desde siempre he creído en el destino, o en esa "fuerza extraña" que nos lleva (o guía) hacia un camino determinado, y aunque a la final siempre tenemos la decisión en nuestras manos, estoy convencido que a partir de allí, la historia de uno está escrita.

No sé cómo describir las diversas sensaciones que me producen ciertas situaciones, o circunstancias, más allá de un déjà vu, hay cosas "nuevas" que ya parecen conocidas, por ejemplo una persona, ese ser de quien se está enamorado o quien se ha convertido en el mejor de los amigos. Es realmente indescriptible cuando una corazonada persiste en todo momento, no sólo en los decisivos, sino en los buenos o malos; como cuando sueñas con algo y muy adentro, está una puntadita que te indica que será así como imaginas.

Es un tema complicado, no sé si a todos les sucede, pero de verdad no puedo dejar de creer en esa fuerza, ese destino, esa historia ya escrita y que uno va descubriendo a medida que pasan los años.

Y nos dijeron adiós.

"Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida"

Mario Benedetti

"Aplaudo al que escribe, me pongo de pie ante el que lee, a lo mejor algún día ocurre un milagro y todos nos hacemos entender".

Fernando Peña


Farra Fawcett

Michael Jackson

Propio de mi inspiración reciente...

Ehmmm...






Por consiguiente:






Fin...

Ya nada volverá a ser como antes


Todos hemos tenido por primera vez un algo, o un alguien. Hemos tenido esa primera bicicleta que fue reemplazada por muchas más, o dimos los primeros pasos, que ciertamente fueron olvidados por los siguientes y continuos…, pero jamás podremos decir que el primer VERDADERO amor, pudo ser sustituido por la decena amantes que le siguieron…

Porque el amor es así, te convierte en cera de vela y él continuamente te va dejando sus huellas como le plazca, cuando quiera, como quiera. Y nosotros no podemos hacer mucho más que continuar, llevando a cuestas las cicatrices del corazón, guardando en el baúl bajo llave los sentimientos reciclados que han quedado, recordando ante todo lo bueno de “aquello” y es lo que siempre debemos defender, incluso cuando las heridas sangran y duelen como tres.

Lo BUENO de haber vivido ese amor intenso, apasionado, doloroso y único, fue que nos llevó al cambio, al próximo nivel, porque nadie dijo que crecer era fácil y menos amar (o su contrario).

La Ley del lejano Oeste


Es cierto que a lo largo de nuestra vida nos tropezamos más de una vez, caemos en hoyos demasiado oscuros, cometemos errores irreparables y muchas cosas que posiblemente terminaremos de suprimir hasta de los recuerdos…, pero también sucede que la vida avanza, la situación cambia y por consiguiente uno mismo, quizás (y luego de juntar las contrariedades, desequilibrios, derrotas, etc) empecemos a desear un poco de estabilidad en todos los sentidos. Poco fácil dicha tarea, pero es justo y necesario.

Es justamente en ese momento, en que, aquel sentido de supervivencia natural sale de nuestras entrañas. Posiblemente carguemos esa cruz pesada, llena de remordimientos, arrepentimientos y todo estilo de cosas que, sólo logren quitarnos el sueño, llenarnos de inquietud y descontrolarnos hasta el límite…, es así, eso sucede y más, pues no son las personas o Dios los peores jueces, sino uno mismo y cuando ese extraño modo de juzgarnos (hasta herirnos) aparece, todo se dificulta el doble, el triple, o infinitas cantidades. Pero como seres humanos es casi imposible evitarlo, muchas veces tratamos de enmendar el daño, ser perfectos y dejar de cagarla de una buena vez, pero todo sale al revés.

Quién no ha pasado por esa situación de desnivel absoluto?, quién no se ha perdido tratando de encontrar ese punto medio entre lo exceso y defecto?, quién no ha creído tener todas las respuestas y de pronto, estas se vuelven inservibles?, quién no se ha despertado en mitad de la noche, con cientos de dudas que sólo transtornan la mente?..., quien no haya pasado por todo ese torbellino que me escriba un mail YA! y me diga la receta, por acá ha hecho falta!...

El caso es que a la final tampoco tengo la respuesta a las dudas y pesares, menos las soluciones con un porcentaje altamente comprobado de que todo estará "bien", sólo puedo decir que ninguna disculpa, ningún lamento o algún escrito con un "no fue mi intención", pueden arreglar aquello que quizás hemos destruido; simplemente son piedras que en el camino iremos encontrando, siempre esperando a no tropezar de nuevo, siempre queriendo aprender lo que el puto destino desea enseñarnos, es una lucha que nunca se termina (afortunadamente) y de la cual no podemos darnos por vencidos.

Lo que debemos recordar, es que mientras esperamos encontrar la felicidad, perdemos valiosos instantes felices, momentos que jamás regresarán, porque la felicidad no se trata de un medicamento que en algún momento encontraremos en las tantas farmacias que vayamos a visitar, tampoco de un golpe de suerte: “Voilà, me desperté un día cualquiera y soy feliz mágicamente”, no señores..., eso no ocurre ni ocurrirá, bájense de la nube porque no están en Hollywood donde todo es posible, ni existen los Padrinos Mágicos. Es momento del ahora, de sentir de verdad lo que se está viviendo, es hora de dejar de esperar un cambio, o algún milagro que nos cambie la vida y nos resuelva todos los problemas…, estoy seguro que si continuamos en la eterna espera, llegará un punto en que nos arrepentiremos tanto de esos pequeñitos instantes que nos llenaban pero que ignoramos por esperar “la famosa receta/fórmula para la felicidad”, es momento de iniciar el cambio que tanto deseamos.

Cero arrepentimientos, cero cruces, nada de juicios que no sean para el propio bien y menos pensar que existe la opción de rendirse, eso JAMÁS!. Es la ley del lejano Oeste, a veces haces daño para ser feliz, otras no, es más bien al revés…, a veces la felicidad de unos es la desgracia de otros, pero qué podemos hacerle?, no vamos a convertinos a estas alturas cual Madre Teresa de Calcúta, somos animales (racionales) y nuestro fin ultimo desde el día en que nacemos es ser feliz a como de lugar.
.
HE DICHO!

Un beso erótico


Después de todo, y pase lo que pase, bajo cualquier soledad, tristeza u oscuridad..., siempre tengo un rayito de luz en cuatro patas que me espera en casa. Quien me lo haya enviado dio justo en el clavo, porque es indescriptible el modo en que este ser tan pequeñito puede alegrar mis días hasta el punto de sentirme totalmente completo; aún cuando se haga pipi en la alfombra, muerda cuanto cable se le atraviese y coma como oso polar, es fascinante la manera en que su lamida y nariz fría me sacan una sonrisa.


Queda mucho por sentir...

Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines: Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías.
...
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
-Jorge Luis Borges-

Por mucha experiencia que haya, o se esté seguro de poseer alguna formulita mágica con la cual quizás, no sufrirás..., igual duelen los finales a como de lugar. Es ese ladito del amor que simplemente no se puede controlar, es esa sensación que inevitablemente logra desarmarte por completo. Tal vez son cosas por las que uno tiene que pasar, no sé muy bien por qué, quizás por experiencia o, torpeza de no aprender de una buena vez.

A la final, la ilusión duele de igual manera, no hay remedio y al parecer, aquella formulita realmente no sirve. Es necesario ser fuerte, seguir luchando porque "queda mucho por sentir", ni modo, aunque duela como dos, hay que continuar el camino. Creo que mucho me detuve por una persona, bueno..., ni eso, me quedé varado por lo que sentí alguna vez. Hoy intento sacar valor pa' no hundirme en depresión, porque no me lo puedo permitir nuevamente, ni eso, ni caer otra vez en vagos sueños, o en deseos inútiles como querer regresar al pasado, siempre tiendo a eso, terminó siendo aquello como una droga que me hace sentir “seguro”, no importa si es dentro de la tristeza…, a la final, jamás podré tener de nuevo esa dosis en mis venas.

Quizás en algún momento pueda estar "satisfecho" en materia amorosa, quizás alguien me encuentre nuevamente, quizás mi destino en realidad, sea estar solo, qué sé yo..., tengo esperanza, pobres esperanzas, pero las tengo. Ni modo, caerse de la nube siempre dolerá, no hay de otra, hay que aprender a curarnos rápido; y mientras eso sucede, deberé hacer las pases conmigo mismo, intentaré exprimir la tristeza que queda, pero eso sí: no caeré en la tela de araña por segunda vez. No sé si es lo correcto, pero cuesta mucho salirse de ese enredo.
Debo acostumbrarme a la idea, que todo tiene un final. No sé si lamentarme de haber amado nuevamente, o alegrarme por haberla encontrado.