Irreversible


"Es el amor. Tendré que ocultarme o huir."
-Jorge Luis Borges-

Cierta vez me hundí totalmente en un amor, que aún cuando lo he superado, se me hace difícil no llorar al recordarlo. Todo se me junta cuando presiento que muy de cerca me sigue el dolor…, y me envuelve el temor, porque no quiero pasar por la misma situación.

En aquel entonces de corazón, estaba entregado y aún cuando me dolía todo aquello, nunca dejé la esperanza a un lado. Hoy tengo miedo… Miedo de quedar totalmente desesperanzado, no de las personas, sino de mi mismo. Tal vez hay algo en mí que hace las cosas mal, quizás hay algo más allá…, no lo sé, pero no quiero tratar de averiguarlo en medio del dolor.

No sé si la vida me está castigando, o si simplemente nací para perder en materia del amor. Estoy cansado de llorar, de sufrir, de perder el equilibrio una y otra vez, de añorar a quien era antes. Sé que es obligatorio levantarme de cada caída, pero estoy tan agotado de hacerlo solo, de espera ingenuamente que los demás también lo hagan.

Tengo demasiadas emociones encontradas, ni sé cómo organizarlas para describirlas. Sólo me gustaría correr y correr, para que todo ese torbellino no me alcance…

Ana, No mueras por una dieta.

Desde hace un tiempo quería hablar al respecto. Para quienes están informados sabrán de qué escribiré y para ustedes mis respetos.

Dicho esto prosigo…

Como es de conocimiento existen las enfermedades debido a los desordenes alimenticios: Bulimia, anorexia y para usted de contar. Los médicos concuerdan en que tales trastornos van más allá de la superficialidad que varios piensan, es decir, no es sólo querer perder kilos por pura vanidad, de hecho se ha determinado que la mayoría de las personas involucradas en dicha enfermedad inician por traumas que a la larga no han podido superar.

Quizás puede ser incomprensible cómo rayos alguien puede preferir “morir” de hambre o vomitando antes de comer deliciosos manjares, o no tienen en cuenta la cantidad de gente que ruega hoy día por un trozo de pan…, lo admito, me incluyo que a veces lo pregunto. Pero mi post no va para cuestionar a estas personas, que para bien o para mal, tienen derecho de hacer con su vida –y cuerpo- lo que les venga en gana

Me molesta del asunto son dos cosas: La primera es la manera en que muchos medios de comunicación se han dado la tarea de hacer “conciencia” de una manera bastante frívola y poco educativa. Siempre es una mujer viéndose al espejo, tocando su piel colgante…, y lo que no comprendo es por qué demonios no se proponen a mostrar el inicio de todo, de esos traumas que mayormente comienzan en la infancia, en el núcleo familiar, etc., no dan la “primicia” de que un hombre también cae en esa red. Sólo se ocupan por criticar a diestras y siniestras sin saber NADA del tema; me es fácil recordar aquellas publicidades del Sida donde ocurría lo mismo y ahora ocurre con esto.

La segunda es la ola reciente de niñas que montan todo un “circo” por el tema. Me refiero a esas nenas de corta edad las creadoras de las “carreras de peso”, quienes se han ocupado por quitarle la seriedad que merece la anorexia o bulimia. Y no hablo por criticar, me he pasado noches enteras leyendo blog tras blog, viendo cualquier necedad escrita, contemplando el modo en que demuestran lo inmaduras que son aún, no por haber caído, sino por jugar con ello –sí porque eso es lo que hacen-, por tener las bolas (u ovarios) de promover eso, cuando más bien, otras cuentan su historia para informar, para alentar a las chicos a no caer, a luchar, porque es algo no tan fácil de superar, a veces ni se logra.

Me enfurece de sobre manera todas estas personas (de ambos casos), no comprendo cómo pueden tomar tan a la ligera una cosa que ha matado a gente de todas las edades, de cualquier estatus social, que según las estadísticas ha ido en aumento últimamente, atacando en niñas/as de 12, 10 y hasta 8 añitos!

Señores no soy quien para hablar mucho al respecto, pero quienes pretenden hacerlo, considero que deberían informarse, deberían pensar en las personas que están sufriendo, en los que han muerto por causa de dicha enfermedad.

PD: Hagan la encuesta que está a la derecha superior!

Costumbres internas


"No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta..."
-Eduardo Galeano-


La vida está hecha de costumbres. Nos acostumbramos desde pequeños a cepillarnos los dientes al despertar, a decir "buenos días" o "buenas noches" (dependiendo de la hora), a dar la mano derecha cuando nos presentan a alguien, y así sucesivamente. Las costumbres no se van, de hecho, siguen estando después de grandes, sobre todo cuando nos enamoramos de alguien y empezamos a convivir con esa persona. Nos acostumbramos al olor de su perfume, al roce de pies durante la noche, a los besos sorpresas, a la comida mal preparada y hasta a su simple silueta.

Sin embargo, hay "costumbres" despreciables e intolerables a las cuales jamás logramos adaptarnos. El perder a un amigo, las discusiones con algún familiar o con la pareja, la nostalgia de recordar a alguien, y también, la sensación de tener el corazón roto. Es extraño, porque todas tienen que ver con el sufrimiento interno e irónicamente a muchos nos han acusado de estar "acostumbrados al dolor- o al sufrir-".

Siempre duele y seguirá doliendo. No importa por cuál motivo estas cosas ocurran, ya sea "sin querer" o porque la vida simplemente "es así”. Nadie está -ni estará- preparado para acostumbrarse a las heridas internas, no importa si se ha pasado por lo mismo cientos de veces o la experiencia nos enseña las maneras de soportar el cuchillazo al corazón, porque definitivamente el ser humano está hecho para ser feliz y no sufrir.