
Se nos va el 2009. Año que estuvo cargado de emociones y momentos sorpresivos, inexplicables y venideros. El mundo, la gente y hasta la tecnología, definitivamente se desataron al mismo tiempo. Sucedió de todo un poco, desde la crisis económica, hasta la novela latina de los presidentes actuales, sin dejar de mencionar el calentamiento global. Los avances tecnológicos éste año se hicieron notar a todo dar. El auge de Facebook y consecutivamente la fiebre del Twitter y Skype, hicieron más amena (y a la vez no) la comunicación a través de las redes sociales.
Por otra parte, percibí sentimientos y actitudes de todos los estilos: melancolía, nostalgia, alegría, egoísmo, amor, rencor, tristeza, etc. Lo sé por lo leído en muchos blogs, por los distintos comments en posts pasados, por los emails de ayuda que aún siguen llegando y hasta por las lágrimas que a veces salen sin previo aviso. Muchos se han perdido, lo lamentable es que la mayoría, son chicos de temprana edad (no sé qué decir al respecto). Otros me dan constantemente consejos en esos instantes de suma oscuridad.
Sin embargo -y a pesar de todo-, aún me encuentro en mi blog a esa gente que en todo momento me apoyó, ayudó y hasta alegró. Los mismos que han seguido desde un inicio lo "poco" que he escrito, lo "poco" que he contado de mi historia, lo "mucho" que me he desahogado en éstas líneas a la luz de la luna. Entre toda esa gente, pude encontrar a "la ideal" (y a su vez, ella me encontró de entre un montón) a excelentes amigos incondicionales desde La Patagonia hasta Jaén y más allá, lo sé.
Y aunque últimamente mis letras se han ido apagado, la llama en mi interior está encendida; no les puedo asegurar que seguiré siendo "el mismo", pues afortunadamente -o no- todos vamos cambiando a través del tiempo. Gracias a los que han estado, los que seguirán estando, los que se largaron y los que vienen llegando.
Por otra parte, percibí sentimientos y actitudes de todos los estilos: melancolía, nostalgia, alegría, egoísmo, amor, rencor, tristeza, etc. Lo sé por lo leído en muchos blogs, por los distintos comments en posts pasados, por los emails de ayuda que aún siguen llegando y hasta por las lágrimas que a veces salen sin previo aviso. Muchos se han perdido, lo lamentable es que la mayoría, son chicos de temprana edad (no sé qué decir al respecto). Otros me dan constantemente consejos en esos instantes de suma oscuridad.
Sin embargo -y a pesar de todo-, aún me encuentro en mi blog a esa gente que en todo momento me apoyó, ayudó y hasta alegró. Los mismos que han seguido desde un inicio lo "poco" que he escrito, lo "poco" que he contado de mi historia, lo "mucho" que me he desahogado en éstas líneas a la luz de la luna. Entre toda esa gente, pude encontrar a "la ideal" (y a su vez, ella me encontró de entre un montón) a excelentes amigos incondicionales desde La Patagonia hasta Jaén y más allá, lo sé.
Y aunque últimamente mis letras se han ido apagado, la llama en mi interior está encendida; no les puedo asegurar que seguiré siendo "el mismo", pues afortunadamente -o no- todos vamos cambiando a través del tiempo. Gracias a los que han estado, los que seguirán estando, los que se largaron y los que vienen llegando.
Les deseo a todos equilibrio, tranquilidad, cientos de momentos felices y que puedan encontrarse a los que perdieron camino. Feliz 2010 y hagan el bien!










